
Arreglemos el tejado.Se está cayendo a pedazos,las astillas desvaneciendose como estrellas compartidas entre el cielo y la noche.Rompida y rota,hablando a bocajarro es como se disparan las erratas.Reseguidas en la piel,huella a mella en mi paciencia,esa que nunca tuve y no volvería a tener.
Me cansé de esperar entre cansancios, y de liberar patadas como estallidos y métodos de limpieza bucal y ordinaria,pero,sin embargo,me gustaría estallar en tí,aunque en el "en tí" de mí no hay nada más que un vacío insumergible y una tristeza remota que ni sueña ni atrae,solo lanza bramidos...¿Has venido a salvarme de qué?¿De mí y de mi sospecha?¿De mi nulidad como acompañante de mañanas,tardes o noches?Para gesticular en palabras vergonzosas...y transmitir algo mas que sequedad comunicativa.
Y así decía una "
Carta extravíada":[
Estoy persuadidx de una cosa: no vale la pena perder el tiempo conmigo. No consentí que me enseñaran a ablandarme en la amistad. A nadie hago la vida más fácil. No sabiendo mentir, mi compañía molesta. Ni en sueños tengo un futuro que me quepa compartir con alguien; ni en sueños una voluntad duradera con que tranquilizar al menos a los demás]
[contagiando los segundos que no están resfriados]